Muchas personas desconocen quienes somos los logopedas, ni qué funciones desempeñamos. No saben que les podemos ayudar cuando tienen problemas sus familiares, o ellos mismos. En otras ocasiones lo saben, pero quizás dejan pasar el tiempo para recibir ayuda, bien porque han sido mal aconsejados o han esperado con ilusión a que el tiempo mejoraría las dificultades.

¿Quién es el logopeda?

El logopeda es un profesional sanitario cuyo objetivo es detectar, prevenir, evaluar e intervenir en las dificultades o trastornos de la comunicación, del lenguaje oral y escrito, del habla, de la voz, la audición, de las funciones oro-faciales y deglutorias, tanto en niños como en adultos, mediante técnicas propias de su disciplina.

La logopedia contempla las diferentes etapas de la vida, desde la atención temprana en la infancia, pasando por  la etapa de la juventud, la edad adulta y hasta la tercera edad.

Los logopedas podemos realizar nuestra profesión en medios sanitarios, socio-sanitarios, educativos y en otros, tanto en el ámbito privado, como en el  público.

¿Qué patologías trata el logopeda?

Las alteraciones que tratamos los logopedas son todos aquellos trastornos del habla y del lenguaje, la audición, es decir, todos los problemas de la comunicación, así, como otras áreas relacionadas como las funciones motoras orales.

Cada patología está originada por causas diferentes por lo que requiere una terapia específica para que el tratamiento sea eficaz.

Las alteraciones susceptibles de evaluación y terapia logopédica, se pueden agrupar en seis áreas que engloban los diferentes trastornos:

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Trastornos del habla: los trastornos del habla afectan a la articulación de los sonidos y a la fluidez del lenguaje. Se clasifican en:

  • Dislalia: trastornos del habla que se caracterizan por dificultad para articular los sonidos del habla, por un uso inadecuado de los órganos de la articulación. Los defectos de la articulación no son normales teniendo en cuenta la edad del niño.
  • Dislalia audiógena: trastorno del habla causado por un déficit auditivo, el niño al no oír bien, no puede hablar bien. Se observan también otras alteraciones del lenguaje y la voz.
  • Disglosia: trastorno de la articulación del habla causada por alteraciones anatómicas o fisiológicas en los órganos articulatorios del habla.
  • Disartria: alteración de la articulación del habla por una lesión en el Sistema Nervioso Central, generalmente están afectados todos los componentes del habla.
  • Disfemia o tartamudez: trastorno del habla, que  se caracteriza por repeticiones de sonidos, palabras o frases, prolongaciones de sonidos, bloqueos del habla, interjecciones. Pueden existir otros síntomas asociados.
  • Apraxia del habla: es un trastorno motor del habla, se caracteriza porque se distorsionan, omiten o repiten los sonidos del habla, dificultad para unir sonidos en el orden correcto. Se pueden utilizar palabras totalmente diferentes a la que se quería decir. La articulación es mejor en el habla automática que en la espontánea .Puede darse de manera silmultánea con otros trastornos del habla, del lenguaje o apraxia oral.

La apraxia puede ser adquirida como consecuencia de un daño cerebral o apraxia del nacimiento que aparece a medida que el niño se desarrolla, se desconocen las causas.

  • Trastorno fonológico: son  alteraciones en la expresión oral espontánea del habla, sin embargo el niño puede decir aisladamente los elementos fonéticos, por ejemplo el niño puede repetir /ka//ke//ki//ko/ku/, pero dirá “toche” en lugar de coche.

Las alteraciones de los fonemas no son sistemáticas, es decir, la misma palabra puede ser alterada de forma distinta cada vez que el niño la diga.

Trastornos del lenguaje: cualquier alteración del lenguaje va afectar en mayor o en menor medida, la conceptualización, el pensamiento, la comunicación el aprendizaje académico, etc.

Los trastornos del lenguaje se clasifican en:

  • Trastorno Simple del lenguaje (RSL): existe un desfase cronológico entre el lenguaje que presenta el niño y lo esperado para su edad.

Es un retraso en la aparición del lenguaje, que afecta sobre todo a la expresión oral en uno o en varios de sus aspectos (fonético, fonológico, léxico, semántico y morfosintáctico). Generalmente la comprensión está conservada, pero se puede observar dificultad cuando los enunciados son muy complejos o ambiguos.

Presentan una evolución positiva y responden muy bien a la terapia del lenguaje.

  • Retraso Específico del Lenguaje (TEL): es un trastorno específico de la adquisición del lenguaje. Es un trastorno grave del lenguaje, se hace evidente ya desde los 2 a 3 años. Puede afectar tanto a la expresión como a la expresión del lenguaje o a ambas. No se explica por un déficit sensorial o motor por deficiencia mental, por daño cerebral o por trastornos psicopatológicos.

El lenguaje aparece más tarde de lo normal y presenta una desviación de los procesos normales de la adquisición del lenguaje dándose conductas lingüísticas diferentes. Se ven afectados algunos o todos los componentes del lenguaje.

Se dan trastornos asociados como déficit en la memoria inmediata, de atención, de discriminación auditiva, de estructuración del tiempo, etc.

Dificultad en la evolución del lenguaje, es decir, no hay una evolución acelerada como ocurre en el retraso simple del lenguaje. Las dificultades persisten después de los 7 años.

  • Disfagia: es un trastorno grave del lenguaje. Ocasionado por una lesión o difusión en áreas lingüísticas del Sistema Nervioso Central. Cuando el niño se halla en el proceso de adquisición del lenguaje, por consiguiente el niño puede perder el lenguaje previamente adquirido. el trastorno abarca la edad entre los cero y los seis años.

El término de disfagia queda comprendido para aquellas alteraciones graves del lenguaje como consecuencia de un daño cerebral.

  • Afasia: trastorno del lenguaje por pérdida o deterioro del lenguaje, que previamente se poseía. Afecta a los procesos expresivo y comprensivo del lenguaje verbal y no verbal. Ocasionado por una lesión en el Sistema Nervioso Central, cuyas causas pueden ser diversas.

La afasia infantil clínicamente comprendería los periodos de los 5, 1/2 -6 años hasta los 12 años.

  • Trastornos del aprendizaje: en los que está alterado o retrasado  el proceso de la lectura- escritura como: dislexia, disgrafía, discalculia, disortografía y alteraciones en los procesos cognitivos.

La dislexia es un trastorno específico y duradero del aprendizaje de la lectura, que se da en niños que no presentan ningún problema físico, psíquico, ni sociocultural y cuya causa puede ser una alteración del neurodesarrollo.

La persona disléxica va tener dificultades en las áreas relacionadas con lectura y escritura, es decir, con todos los conocimientos que se adquieren a nivel académico.

Es el trastorno del aprendizaje más frecuente en la población de edad escolar.

Existen diferentes tipos de dislexia.

  • Trastornos del espectro autista(TEA): es una discapacidad grave del desarrollo que causa problemas sociales, comunicativos y conductuales, a la persona que lo padece.

Trastornos de la audición: las alteraciones de la audición son todas aquellas que afectan a la percepción auditiva, ocasionada por una disminución o pérdida grave auditiva.

La pérdida auditiva puede ocasionar problemas de articulación, de la emisión de la voz, del ritmo y escasez de habilidades lingüísticas.

La sordera o pérdida auditiva de diversos tipos y grados de afectación provoca graves problemas en el lenguaje.

Trastornos de la voz: la disfonía es una alteración que se produce en la emisión de la voz, es decir, se afecta una o varias de las cualidades acústicas de la voz (frecuencia, intensidad, timbre o duración). Generalmente se pueden diferenciar las disfonías en dos grandes grupos:

  • Disfonías orgánicas (nódulos, pólipos, quiste cordal, parálisis recurrencial, tumor, edema de Reinke, laringitis, etc.).
  • Disfonías funcionales (hiperfunción, hipo función, uso incorrecto de la voz, etc.).

La ausencia total de la voz se denomina afonía.

Trastornos miofuncionales: dentro de los trastornos miofuncionales los problemas más frecuentes con los que nos podemos encontrar son:

  • Respiración oral: hábito respiratorio inadecuado que incide negativamente sobre dientes, paladar, labios, voz, habla….
  • Deglución atípica: consiste en una incorrecta postura y uso de la lengua en el momento de la deglución.
  • Disfagia: dificultad para tragar alimentos líquidos, sólidos o ambos, por un daño en el SNC.
  • Malos hábitos orales: interposición lingual en reposo, uso prolongado del chupete, succión digital o labial, etc. Son malos hábitos que pueden ocasionar alteraciones.
  • Otros trastornos: parálisis facial, hipotonía de la musculatura orofacial, trastornos mandibulares, malformaciones craneofaciales, genéticas, congénitas o adquiridas, ortodoncia, etc.

Las disfunciones orofaciales pueden interferir en la producción del habla, de la voz y en la deglución.

Trastornos asociados a procesos degenerativos: son todas aquellas enfermedades o trastornos que pueden cursar con deterioro de la comunicación o con problemas de la deglución, como la enfermedad de Parkinson, la esclerosis múltiple, la enfermedad de Alzheimer, etc.

La logopedia se hace necesaria en aquellos casos de:

  • Discapacidad intelectual: la discapacidad intelectual supone un funcionamiento intelectual significativamente inferior a la media, en la que se dan entre otras dificultades problemas de lenguaje, del habla de la comunicación, del aprendizaje, etc.
  • La parálisis cerebral: se caracteriza por alteraciones en el tomo muscular, en la postura y en el movimiento. Pero también puede ir acompañada de alteraciones de la comunicación del habla, del lenguaje de la deglución, e incluso algunas personas afectadas pueden presentar discapacidad intelectual.

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En próximos artículos hablaremos de temas muy interesantes, no dejéis de leerlos.