La tartamudez

¿Qué es la tartamudez?

La tartamudez o disfemia es un trastorno que compromete al habla, a través de alteraciones, repeticiones o prolongaciones de sonidos, sílabas, palabras y bloqueos al hablar.

Actualmente no se conoce la causa de la Tartamudez. Se sabe que existe un componente genético, que influye en que una persona tenga mayor predisposición a tartamudear.

Evolución de la tartamudez.

Se piensa que hay dos fases en la curva evolutiva de la tartamudez que tienen posibilidades rehabilitadoras diferentes.

La primera fase evolutiva sería:

  • Durante la etapa de desarrollo de la tartamudez , cuando aún no se ha establecido el patrón de la tartamudez y se puede considerar una regresión espontánea del mismo,  hace referencia a edades infantiles muy tempranas. En este caso el pronóstico es muy favorable.

La tartamudez comienza en la infancia y en algunas personas puede durar toda la vida. La tartamudez puede surgir   entre los 2 años  a los 12 años, pero las edades más frecuentes de aparición se sitúan entre los 2 años  a  los 5 años, en este caso no se puede hablar de niños tartamudos, sino de niños con disfluencias, que repiten o que se bloquean.  Alrededor de los 6 a los 7 años el niño comenzará a tomar conciencia de su problema.

El momento de aparición de la tartamudez en muchos casos no puede ser determinado con exactitud, bien porque no se recuerda cuando surgió o porque en su momento no fue diagnosticado.

Un alto porcentaje de estos niños que manifiestan tartamudez van a tener una remisión espontánea entre los 18 meses y 2 años después de su aparición. Generalmente suele desaparecer sin la intervención directa de un logopeda, sin embargo, esto no quiere decir que no se deba de  tratar precozmente. Cuando surge el problema lo padres muestran una actitud de gran preocupación y un alto nivel de exigencia hacia su hijo para que hable bien e intentan ayudarlos, pero la practica ha demostrado que se produce el efecto contrario, el niño empieza a hacer esfuerzos para hablar o evita no hablar y estas conductas terminan por aprenderse.

Para poder ayudar a vuestro hijos debéis estar seguros y relajados, los niños perciben y sienten todo, y en ningún momento sentiros culpables de que vuestros  hijo no hablen bien. Es importante aprender a cómo mejorar el problema del niño y aceptar su forma de hablar.

La intervención temprana de la tartamudez es fundamental para el futuro del niño, no se debe de esperar, debido a que cuanto más pronto se intervenga mejor serán los resultados.

La segunda fase evolutiva se considera cuando :

  • La tartamudez se ha instaurado y  estructurado. Este periodo abarca desde las etapas próximas a la adolescencia hasta la edad adulta. En este caso el pronóstico no es tan favorable como en el caso de la infancia.

En la edad adulta la terapia se centra en dominar, corregir y compensar los síntomas de la tartamudez.

La evolución de la tartamudez puede transcurrir por periodos de mejora o de empeoramiento.

Las manifestaciones de la tartamudez son muy variadas, dependerán de cada persona, de su estado emocional, de los distintos momentos de la vida, del tema de conversación, del contexto comunicativo y de la actitud del  interlocutor.

La persona que tartamudea puede mostrar gran ansiedad y angustia por no poder dominar un hecho tan aparentemente sencillo como es hablar, por ello  pueden evitar hablar, y tener pensamientos negativos anticipatorios como “no voy a ser capad de decirlo” o “me voy atascar”.

La persona que tartamudea no lo hace en todas las situaciones, ni con todas las personas, este hecho muestra que la persona con problemas de tartamudez  intente evitar  ciertas situaciones comunicativas o no  hablar con ciertas personas, lo que se convierte en un calvario.

La práctica nos ha demostrado que cuando una persona se siente escuchada y comprendida y el interlocutor no reacciona negativamente ante sus disfluencias, su habla mejora.

A la persona tartamuda le preocupa cómo va a reaccionar ante sus disfluencias el interlocutor. El tartamudo sólo tiene dificultad con el habla, no se tiene que considerar que tartamudear sea algo malo.

Aceptar la tartamudez es primordial para mejorar las disfluencias, pero no es suficiente, porque aceptarla es ser consciente de que uno tartamudea y es complicado aceptar las consecuencias negativas de la tartamudez, este hecho demuestra que es fundamental buscar ayuda de un profesional con el fin de que su tartamudez no tenga tanta repercusión en la vida de la persona que la padece no siendo el único aspecto que marque el rumbo de su vida y le permita afrontar esta dura situación.

Características del habla tartamuda son:

El discurso de la persona que tartamudea puede estar caracterizado por algunos de los siguientes sintomas:

  • Repeticiones de sonidos y sílabas.
  • Prolongaciones de sonidos.
  • Interjecciones como “hum”.
  • Pausas dentro de una misma palabra.
  • Circuloquios.
  • Bloqueos audibles o silenciosos
  • Repetición de palabras monosílabas o palabras precedidas  por “mm” o “eh”.
  • Palabras producidas con cierta tensión física.
  • Evitar ciertas palabras que generalmente van asociadas a una gran tensión.
  • Pueden aparecer conductas asociadas al habla como gestos fáciles o corporales que acompañan a la falta de fluidez o a los bloqueos.

Evaluación de la tartamudez.

Es fundamental usar sistemas de valoración objetivas, ello se consigue mediante un protocolo de evaluación, con escalas de tipificación de la severidad y con cuestionarios y pruebas complementarias con el propósito de establecer una adecuada terapia.

Existen múltiples cuestionarios que se aplican para cualificar una tartamudez y sus efectos sobre la comunicación. La valoración es primordial ya que por medio de ella se obtiene una información exhaustiva, que nos va permitir realizar una intervención personalizada.

  • En el caso de los niños el logopeda entrevistará a los padres y posteriormente evaluará al niño su manera de hablar,  su forma de comunicarse y su conducta.Una vez  finalizada la evaluación, el logopeda trasmitirá a los padres si es necesario o no una intervención y en tal caso cual sería la más apropiada.
  • En el caso de un paciente adulto:

Se pide al paciente que hable de su problema y se obtienen datos, como la evolución de la tartamudez, como le influye la tartamudez, etc…

La disfemia se explora mediante la obtención de una muestra del habla espontánea, se graba con el  permiso del paciente.

En la muestra se valorará:

  • Tipos de errores: La presencia de bloqueos, tipos de bloqueos, frecuencia de bloqueos, repetición prolongación de sonidos, fragmentación de palabras, interjecciones, uso de muletillas.
  • A nivel muscular: si se percibe tensión excesiva asociada a la fonación, ausencia de tics, etc.
  • Síntomas neurovegetativos: presencia de enrojecimiento, sudoración, etc.
  • Presencia de alteraciones de la fonación: mala coordinación fonorespitatoria, espasmos laríngeos, fonación hipertensa.
  • Retirada de contacto ocular.
  • Analizar las situaciones en las que se producen las disfluencias.
  • Recursos que utiliza para prevenir las disfluencias. Conductas emocionales y actitud hacia la tartamudez.
  • Historia del tartamudeo.
  • Tratamientos previos o intentos de solución del problema.

Existen diferentes escalas de  valoración, para Wingate existirían 5 grados de severidad en la tartamudez:

  • Grado 1: muy ligera. Tartamudez en el 1% de las palabras. Ausencia de tensión. No existen trastornos asociados.
  • Grado 2: ligera. Tartamudez en el 2% de las palabras. Tensión observable, pero superada con facilidad. Mínimos trastornos asociados.
  • Grado 3: moderado. Tartamudez en el 7%.  de palabras habladas. Se observa tensión. Trastornos asociados.
  • Grado 4: grave. Tartamudez en el 15%. de las palabras habladas. Se perciben bloqueos que duran entre 2 a 4 segundos. Intentos fallidos i frecuente. Se observan trastornos asociados.
  • Grado 5: muy grave. Tartamudeo en el 25% de las palabras. Mucha dificultad en la expresión. Bloqueos de entre 5 o más segundos. Trastornos asociados intensos.

Tratamiento en la tartamudez.

El programa de intervención temprana se inicia en el momento que aparece el problema. En medida de que va pasando el tiempo los problemas del habla van siendo mayores. El programa de intervención temprana se centra en proponer unas condiciones favorables en el niño y en su contexto con el fin de conseguir un habla más fluida y que no se instauré en un futuro una posible tartamudez.

En los casos de disfemia o tartamudez infantil actualmente, existen métodos diagnósticos que permiten diferenciar las disfluencias normales, de los signos de alerta del comienzo de una tartamudez.

Por medio de un adecuado diagnóstico se puede establecer distintos tipos de tratamientos, en el caso de que sea con el niño (tratamiento directo), en el caso que sea con los padres (tratamiento indirecto).

La terapia de la tartamudez para ser efectiva, debe actuar sobre los diferentes componentes de los síntomas:

  • La tartamudez: bloqueos, repeticiones, prolongaciones, pausas inadecuadas, disprosodia, aparición de palabras sin sentido que dificultan la comunicación y transiciones de elementos no verbales.
  • Logofobia: sensación de temor o miedo irracional a las palabras.
  • Balbismo: movimientos de la cara y el cuerpo que generalmente suelen acompañar a la tartamudez y dificultan la expresión oral.
  • Síntomas mótoricos: tensión excesiva asociada al habla, tics, etc…
  • Síntomas vegetativos: sudoración, enrojecimiento, etc…

Cuando la tartamudez está establecida, la mayoría de los programas de tratamiento para las personas con tartamudez, están diseñados para facilitar la fluidez verbal, la comunicación más eficaz y la participación más plena en las actividades de la vida diaria.

A continuación exponemos algunas de las técnicas empleadas:

  • Controlar a la velocidad que se habla.
  • Enlentecimiento del habla, discurso lento, acompañado de movimientos que se marcan con las manos, este  procediendo se realizará  de forma progresiva primero a velocidad lenta y posteriormente se irá incrementando la velocidad de la emisión.
  • Aprender hacer una adecuada coordinación fonorespiratoria.
  • Modificación del patrón prosódico-articulatorio.

La finalidad del programa es automatizar las maniobras facilitadoras del habla fluida, para conseguir un habla más fluida y natural en cualquier situación comunicativo.

¿Cómo se puede ayudar a la persona que tartamudea?

Generalmente no se sabe qué hacer cuando una persona tartamudea, en ocasiones nuestra actitud no favorece en absoluto que la persona que tartamudea se sienta cómoda.

A continuación vamos a dejaros unos consejos.

¿Qué pueden hacer los padres? cuando su hijo empieza a tartamudear.

Consejos para los padres:

  • Nunca etiquetéis a vuestro hijo de tartamudo.
  • No realicéis comentarios sobre su manera de hablar.
  • No demostréis descontento cuando su habla no es fluida, repite o de bloquea.
  • Utilizar un habla sencilla, ser un modelo para vuestro hijo.
  • Intentar disminuir el número de preguntas directas.
  • Disfrutar hablando con vuestro hijo.
  • Dedicarle un tiempo diario para hablar, jugar y leer cuentos con vuestro hijo.

Como ayudar a un persona adulta que tartamudea.

  • Nunca se debes evitar hablar con la persobna que tartamudea, ni impacientarse cuando esté tartamudeando
  • No evites mirarla cuando la persona que te está hablando tartamudea.
  • No termines de hablar por ella.
  • No le surgieras que hable más despacio, que coja aire, etc…

Lo ideal es darle el tiempo que necesite para poderse expresarse, demostrar que estas interesado en lo que te está diciendo, no como te lo dice e incluso preguntarle cómo le puedes ayudar.

 No podemos olvidarnos que la logopedia es de gran ayuda en la tartamudez.

En próximos artículos seguiremos hablando sobre temas relacionados con la tartamudez, nuestra finalidad es seguir ayudándoos.

 

 

 

By |2017-10-22T22:28:22+00:00octubre 22nd, 2017|Categories: Logopedia, Problemas para hablar, Tartamudez, Uncategorized|0 Comments
Diplomada en Logopedia por la Universidad Complutense de Madrid, Experta en Patología de la Voz, Experta en Intervención Logopédica: Perturbaciones del Lenguaje y la Audición por la Facultad de Alcalá de Henares, Educadora de discapacitados Psíquicos y físicos y he realizado diferentes cursos dentro del ámbito logopédico.

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