Prevención del daño de la voz en el trabajo.

La voz en el trabajo.

Cada día se hace más necesario tener una prodigiosa voz, para acceder a un puesto de trabajo, mantenerlo, promocionarse o  incluso para mejorar las relaciones sociales. Aunque existen otros medios de comunicación, la voz es el más cotizado. Como bien es conocido es” nuestra segunda huella digital”

En cualquier trabajo (en algunos más que en otros) la voz  facilita el intercambio de conocimientos, de  experiencias, la interacción entre los trabajadores. Pero no sólo se comunica conocimientos, experiencias…sino, que también por medio de la voz se transmiten emociones. Teniendo en cuenta que la voz el mejor medio de comunicación, el más usado; es motivo más que suficiente para cuidarla.

¿Qué profesionales  utilizan su voz como herramienta de comunicación?

Cada día son más  los profesionales que hacen de su voz un instrumento de comunicación y herramienta de trabajo, como locutores, profesores, políticos, relaciones públicas, telefonistas, cantantes… Por lo que tienen que usar su voz durante largas horas sin descanso, en ambientes secos causados por excesivo aire acondicionado o calefacción, ruido excesivo, mala acústica, posturas  inapropiadas que crean tensión a nivel de cervicales y de la laringe que limitan la producción de la voz, hablar a larga distancia….

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Generalmente muchas de estos profesionales tienen una gran oratoria, pero carecen de conocimientos o práctica para cuidar su voz, bien porque tienen una técnica defectuosa o porque carecen de ella, y muy pocos tienen conocimiento de su instrumento de trabajo.  Este motivo les hace susceptibles de poder sufrir a lo largo de su vida laboral, un trastorno de la voz, con la consecuencia nefasta, que conlleva este hecho para poder realizar con éxito su trabajo.

Cuando se hace un mal uso y/o abuso de nuestro aparato fonador, se resiente. Posiblemente al final de la tarde nuestra voz esté cansada, fatigada, sentimos picor a nivel de la garganta tenemos  que aclarar constantemente la garganta para seguir hablando, nuestra voz a cambiado, es más ronca. Estos y otros signos son indicadores de que algo en nuestra voz  va mal.

Disfonía: se define como un trastorno momentáneo o duradero de la voz. Se caracteriza porque la voz es anormal, poco sonora e incluso puede resultar  desagradable. Se diferencia de la afonía porque esta última es la ausencia total de la voz.

En la disfonía puede estar alterada una o más de las cualidades de la voz, que son el timbre, la intensidad y el tono.

  • Mal uso vocal: hace referencia a una mala técnica o ausencia de la misma.
  • Abuso vocal: se define como el uso excesivo, que puede estar o no asociado a una adecuada técnica vocal.

¿Qué sucede cuando se hace un mal uso de la voz?

Cuando la persona hace un mal uso de la voz se ven afectados los elementos que producen  la voz: la respiración, las cuerdas vocales y los resonadores.

  • Alteraciones de la respiración: una incorrecta presión subglótica afecta a la correcta aerodinámica para una función adecuada de las cuerdas vocales. Igualmente las alteraciones posturales o la ausencia de verticalidad altera la respiración.
  • Alteraciones en las cuerdas vocales: ocasionadas por un defecto en la musculatura laríngea.
  • Alteraciones o cambios en los resonadores: cualquier alteración en los resonadores (nasal, bucal y faríngeo)  pueden ocasionar alteraciones en la voz. Debido a que son los responsables de amplificar, enriquecer y dar calidad al sonido producido en las cuerdas vocales.

Un simple  proceso congestivo puede ocasionar que el timbre de la voz cambie  y suene extraño. Este cambio de timbre se puede producir   porque la elasticidad y la mucosa de las cuerdas vocales se ven modificada o porque el tamaño de los resonadores puede verse alterado.

¿Qué otros profesionales pueden estar expuestos a sufrir una alteración de la voz?

Son muchas las profesiones en las que los trabajadores no tienen que utilizar la voz como instrumento de trabajo, pero que debido a su actividad laboral, su voz  puede verse dañada. En este contexto hacemos referencia a los trabajadores que realizan a diario una actividad física de gran esfuerzo, entrenadores de gimnasio, repartidores de mercancías, cuidadores de personas mayores, obreros…. Debido a que para poder realizar su trabajo es necesario que la laringe cumpla la función de esfínter.

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Sí, estos trabajos son acompañados de  voz, o se traslada la hiperaducción de las cuerdas vocales (función esfinteriana) a la acción fonatoria,  la probabilidad de sufrir un trastorno de la voz  es mayor,  debido a que existe hiperaducción de las cuerdas vocales.

En el acto fonatorio se aducen  cuerdas vocales, sin embargo, en el cierre por esfuerzo la aducción abarca toda la estructura de la laringe.

En deportes como en el levantamiento de pesas, gimnasia aeróbica, etc. el esfuerzo físico necesario para ello, requiere que se acumulen presiones intratorácicas, este hecho implica la aducción laríngea total acercándose de manera tensa los pliegues vocales (cuerdas vocales) y los repliegues vestibulares, que provoca a su vez una sobrecarga en el sistema.

Este aumento del mecanismo muscular, conocido como reflejo de cierre glótico, hace posible que las personas podamos realizar un esfuerzo físico intenso que no podría realizarse si las cuerda vocales estuvieran abiertas (posición de respiración).

¿Qué alteraciones del sistema orofacial pueden originar trastornos de voz?

Posiblemente resulta paradójico, pensar que  las alteraciones de las funciones del sistema orofacial como por ejemplo la deglución atípica, la respiración oral en reposo (frecuente en la población infantil) pueden provocar alteraciones de la voz y el habla, sin embargo las provoca  por el desequilibrio que se da en la musculatura orofacial.

En el caso de la deglución atípica la posición adelantada de la lengua tira hacia arriba la laringe, dado lugar a una sobreaducción de las cuerdas vocales y un acortamiento de la cavidad oral

Los problemas fonatorios asociados con las alteraciones orofaciales están  relacionados con la resonancia vocal, pudiendo ocasionar hiponasalidad o hiponasalidad.

Las parafunciones o malos hábitos del sistema orofacial como el bruxismo pueden afectar a la función fonatoria.

En la práctica diaria nos encontramos con pacientes que presentan problemas fonatorios relacionados con los trastornos orofaciales.

En este caso siempre se empezara a trabajar las funciones del sistema oral alterado, por medio de terapia miofuncional, para poder posteriormente trabajar las alteraciones fonatorias.

¿Qué signos pueden alertar de que algo va mal en la voz?

No dude en pedir ayuda a un profesional sí, su voz:

  • Está ronca.
  • Si percibe su voz más grave de lo habitual.
  • Si siente la sensación de un cuerpo extraño a nivel de la laringe, le duele o tiene la sensación de picor.
  • Tiene la necesidad de aclarar la garganta carraspeando o tosiendo para seguir hablando.
  • Tiene que hacer esfuerzo para hablar, hablar es un esfuerzo.
  • Al final del día tiene cansancio vocal.
  • Sí tiene una disfonía de más de una semana de duración consulte con su médico.
  • Muchos problemas de la voz tienen un buen pronóstico, sí son tratados precozmente.

En el próximo artículo se hará un abordaje más complejo sobre las medidas preventivas destinadas a la detección y eliminación de comportamientos vocales inadecuados, con el objetivo de instaurar hábitos saludables para la voz. Siempre irán  seguidas de un entrenamiento específico para restablecer la función vocal.

By | 2018-05-14T15:43:24+00:00 mayo 14th, 2018|Categories: Disfonía, Logopedia, Trastornos de la voz|0 Comments
Diplomada en Logopedia por la Universidad Complutense de Madrid, Experta en Patología de la Voz, Experta en Intervención Logopédica: Perturbaciones del Lenguaje y la Audición por la Facultad de Alcalá de Henares, Educadora de discapacitados Psíquicos y físicos y he realizado diferentes cursos dentro del ámbito logopédico.

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