TRASTORNO DE LA ALIMENTACIÓN EN LA PARÁLISIS CEREBRAL.

TRASTORNO DE LA ALIMENTACIÓN EN LA PARÁLISIS CEREBRAL.

La parálisis cerebral es considerada como uno de los trastornos más incapacitantes. El trastorno motor va ser el principal problema y  junto a éste la presencia de otros trastornos, que pueden condicionar el pronóstico del paciente, así como la rehabilitación.

La deglución es un acto motor programado, se realiza cuando el centro de la deglución del tronco del encéfalo recibe la información cortical y sensorial periférica correcta. Por consiguiente, requiere de una correcta coordinación de los pares craneales, el tronco cerebral, la corteza cerebral y de los músculos de la boca, faringe y esófago. Cualquier anomalía o alteración que afecte a este proceso va provocar disfagia, como ocurre en un alto porcentaje de las personas con parálisis cerebral, teniendo en cuenta que el trastorno motor es su problema principal.

La deglución requiere de una serie de movimientos coordinados de los músculos  de la boca faringe y esófago, para permitir que la saliva y los alimentos sean trasportados desde la boca al esófago, en el caso de los pacientes con parálisis cerebral estos movimientos van a estar alterados o ausentes.

La disfagia es una dificultad para la deglución originada por alteraciones estructurales o funcionales que ocasionan un deterioro de la musculatura oral, faríngea y laríngea, por consiguiente, van a provocar una alteración en los procesos que la forman.

No podemos olvidar que el trastorno de la alimentación o deglución es de gran transcendencia en la vida del paciente  debido a que interfiere directamente en la calidad de vida (peso y talla inferior a la normal), frecuentemente sufren  patologías respiratorias recurrentes e incluso puede poner en riesgo su vida, debido a que  la disfagia orofaríngea provoca complicaciones graves asociadas a la aspiración. Por ello, es frecuente que se den infecciones pulmonares y neumonía aspirativa, provocando que muchos de estos pacientes tengan que ser ingresados.

Imagen relacionadaEl trastorno de la deglución  abarca cualquier alteración que implique las acciones de  succionar, morder, masticar, manipular los alimentos dentro de la cavidad oral, control de la saliva y tragar.

La deglución consta de cuatro fases distintas perfectamente articuladas, que se encuentran bajo el control voluntario e involuntario:

  • Fase oral de la deglución que se divide en dos : la preparatoria y la de transporte.

Fase oral preparatoria: consta de la identificación sensitiva, en la preparación y organizacion del bolo alimenticio. Se puede respirar a la vez.

Fase oral de transporte: se transporta el bolo alimenticio hacia el istmo de las fauces, en este momento se produce el disparo deglutorio. Se entra en apnea, es decir, cesa la respiración.

Para que la fase oral preparatoria sea eficaz, es necesario:

  • Un correcto sellado labial, para ello es imprescindible la integridad del músculo orbicular de los labios.
  • Músculos faciales funcionales.
  • Musculatura masticatoria eficiente.
  • Función mandibular adecuada.
  • Musculatura lingual eficaz.
  • Sensibilidad oral preservada.
  • Secreción salivar y gusto intactos.

Para que la fase oral de trasporte sea eficaz, es necesario:

  • Un adecuado tono, fuerza y movilidad de la musculatura lingual.
  • Velo del paladar competente.
  • Adecuado sellado labial

Estas dos fases se encuentran bajo el control voluntario.

Fase faríngea: comienza con el disparo deglutorio y finaliza cuando el bolo pasa por el esfínger esofágico superior e ingresa en el esófago . Se eleva y retrae el paladar blando y la base de la lengua. Se acentúa el movimiento anteroposterior del complejo hiolaríngeo, así como el cierre de la laringe y la contracción de la faringe.

Para que la fase faríngea sea eficaz, es necesario:

  • La elevación y el adelantaminto de la laringe.
  • El esfínter glótico debe ser eficaz y cerrar la glotis en el momento de la deglución.
  • La sensibilidad laríngea debe estar preservada para que se produzca el reflejo tusígeno, es decir, el reflejo de tos.

Fase esofágica: el bolo pasa hacia el esfínter esofágico inferior y el estómago por la acción de la gravedad y la peristalsis esofágica.

Ambas se encuentran bajo el control automático y reflejo.

En la parálisis cerebral se pueden encontrar afectadas todas las fases de la deglución al estar alteradas las estructuras anatomofisiológicas implicasas en ellas.

La aspiración o penetración de alimentos puede producirse en tres momentos en el proceso de la deglución antes , durante o posterior a la deglución.

Resultado de imagen de pares craneales deglucion

La deglución a simple vista parece una acción sencilla, pero en realidad, es un complejo proceso sensoriomotor que consiste en tragar saliva y los alimentos por vía oral, desde la boca al estómago, pasando por el esófago. Por consiguiente, en la deglución intervienen los siguientes órganos:  la boca, la faringe, el esófago y el estómago.

Como veíamos anteriormente la deglución está bajo el control neurológico. Va ser el tronco del cerebelo el responsable de la organización y decisión de la deglución. De esta manera se encarga de inhibir todos los movimientos innecesarios y activar los reflejos.

La deglución va a necesitar la coordinación de seis pares de nervios craneales, los nervios craneales que participan en la deglución son: trigémino, facial, glosofaríngeo, vago, espinal e hipogloso. Los nervios sensoriales van a ser los encargados de llevar el estímulo al cerebro y a su vez los músculos que participan en el proceso deglutorio reciben los impulsos enviados por el cortes.

El trastorno neurológico que presenta el paciente con parálisis cerebral, igualmente va a afectar a las funciones sensoriomotrices orofaciales, a la musculatura implicada en la deglución, así como a la postura necesaria durante el proceso de la alimentación.

La salivación excesiva constituye un problema típico  en la parálisis cerebral. Se  asocia con la disfunción motora a nivel de los órganos que intervienen en la deglución, los pacientes con sialorrea pueden presentar alteraciones en la formación del bolo alimenticio, sellado labial insuficiente y mayor facilidad a la presencia de residuos orales.

Aspectos más típicos durante la alimentación en la parálisis cerebral

  • Alteración postural durante las comidas. Escaso control postural, falta de control de la boca, de la cabeza y el tronco, ausencia de equilibrio y de estabilidad en los movimientos y prácticamente imposible la disociación cabeza-tronco. Este hecho provoca anormalidades en los movimientos de la mandíbula, lengua y labios.
  • Tono alterado, pueden aparecer patrones motoricos  involuntarios sin finalidad, que  intervienen en el movimiento voluntario.
  • Sialorrea, es decir, babeo excesivo, puede estar ocasionado por un defectuoso cierre labial.
  • Rechazo a ciertos alimentos.
  • Tiempo de alimentación prolongado. Atención lábil.
  • La succión generalmente está alterada (sacan la lengua fuera cada vez que tragan).
  • Presencia de reflejos primarios y reflejos  patológicos  pueden inferir con la alimentación por un lado, los primeros pueden retrasar el cambio de consistencia del proceso de alimentación, por otro lado los segundos alterar la deglución, como son el reflejo de protrusión lingual, el reflejo distonía de boca abierta o el reflejo de mordida tónica.
  • Masticación alterada. Masticación con boca abierta, el control alterado de la mandíbula ocasiona movimientos anomalos de masticación.
  • Degluciones inmaduras, es decir, la lengua se interpone entre las arcadas dentarias, quedando éstas muy separadas.
  • Tos durante la comida. En la deglución frecuentemente se produce incoordinación entre ésta y la respiración, lo que puede dar lugar a tos, atragantamiento y broncoaspiración.

El reflejo de tos puede estar alterado o ausente, por lo que se pueden dar aspiraciones siliente. Desaturación de oxígeno después de comer

  • Escape de alimentos por la cavidad oral o nasal .
  • Cambios de la voz  (voz húmeda) después de la deglución. Cuando se produce penetración o aspiración de alimentos, debido a que se modifica la mucosa que recubre las cuerdas vocales.Si el paciente no puede hablar, estos cambios se manifiestan en el llanto o en el grito.

Aspectos alterados en la deglución

Las alteraciones de la deglución se pueden caracterizan por:

  • Defectuoso sellado labial.
  • Dificultad para realizar con precisión praxias oro-linguales.
  • Incoordinación de los movimientos oro-linguales.
  • Dificultad para armar y manejar el bolo alimenticio.
  • Dificultad para realizar con la lengua y la mandíbula los movimientos de rotación durante la masticación
  • Varias degluciones por bolo alimenticio.
  • Alterada la fuerza y el tono muscular.
  • Retraso en el disparo deglutorio.
  • Disminución en la elevación y mantenimiento laríngeo.
  • Déficit en el sellado palotogloso, en el reflejo velo-palatino.
  • Alterado el reflejo nauseoso.
  • Disminuido reflejo tusígeno o ausencia de este.
  • En ocasiones, ahogo tos, atragantamientos y sibilancias.
  • Dificultad para manejar las secreciones basales.
  • Incoordinación respiración-deglución.
  • Se observan cambios en los patrones normales de la respiración, respiración con esfuerzo, respiración ruidosa.

En el próximo artículo escribiremos sobre la terapia de la deglución en la parálisis cerebral, esperamos que sea de su intirés.

 

 

 

 

 

 

 

Diplomada en Logopedia por la Universidad Complutense de Madrid, Experta en Patología de la Voz, Experta en Intervención Logopédica: Perturbaciones del Lenguaje y la Audición por la Facultad de Alcalá de Henares, Educadora de discapacitados Psíquicos y físicos y he realizado diferentes cursos dentro del ámbito logopédico.

Leave A Comment